Lo que había comenzado como un misterio parapsicológico y motivo de la más variada discusión religiosa, terminó siendo un simple caso de hackeo de cuenta en Twitter. La historia comenzó con el mensaje publicado por el famoso actor John Jay Stiller, recientemente fallecido, horas antes del trágico suceso que le ocasionó la muerte. En su cuenta, el protagonista de "La furia de los elementos" y "Terror en la colina II", había escrito: "Me voy a un lugar mejor. Esperen noticias a mi llegada". En ese mismo día, John Jay Stiller fallece en un accidente de tránsito cuando se traslada a su flamante residencia en Hollywood Hills.

Tres días después del acontecimiento fatal, en la cuenta de Twitter del actor apareció un mensaje que conmovió a sus casi 700.000 seguidores: "Dije un lugar mejor? Me he quedado muy corto. Es simplemente maravilloso".

Repercusiones

Casi todos los medios del mundo se hicieron eco de este misterioso suceso con más o menos interés. Sin embargo, fue el periódico berlinés Die Nachrichten Heute el que generó la gran controversia. Al entrevistar al pastor dominical ortodoxo Frederick Schumann, este declaró "¿quién nos asegura que no haya acceso a Twitter desde el más allá? El paraíso está pensado para que las almas estén felices. Y, hoy por hoy, el Twitter es la felicidad para muchísima gente...". La visión del religioso fue el detonante para la más amplia gama de foros de discusión, comunicados, contra-comunicados; desde la más pequeña congregación, hasta el propio Vaticano, que en su página de Twitter declaró: "Todo es parte de la Obra de Dios, incluido Twitter, pero no podemos afirmar que llegue hasta el Paraíso".

La resolución menos esperada

El silencio de la empresa Twitter sobre el tema fue absoluto, hasta que la presión de los medios de prensa para conocer los detalles del tweet misterioso terminó en una conferencia de prensa, donde el Director para asuntos religiosos de Twitter, Doug Kallen, terminó con casi todas las dudas: "el tweet llegó desde una muy terrenal IP". Para muchos, esa declaración fue suficiente para dar por finalizado el tema. Sin embargo, algunos grupos religiosos solicitaron, vía legal, la ubicación del hacker para, mediante una prueba de ADN, verificar que el verdadero autor del tweet no era la reencarnación de John Jay Stiller, cosa que finalmente se confirmó.

Para evitar futuros incidentes de este tenor, la página de preguntas frecuentes de Twitter, agregó el siguiente ítem: "Pregunta: ¿Es posible enviar tweets desde el más allá? Respuesta: No lo sabemos. Pero en caso de ser posible, le pedimos encarecidamente a nuestros usuarios que se abstengan de hacerlo".


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